EL CRÍTICO (Hernán Guerschuny) – Por María José López

Por María José López (1)

Argentina

(dirigida por Hernán Guerschuny)

Convertirse en crítico quizá no sea una ardua tarea, pero comenzar a vivir tu vida como si estuvieses dentro de una película, es algo difícil de sobrellevar. ¿Hasta qué punto la fantasía envuelve a un crítico de cine que comienza a confundir la realidad con la ficción? ¿Qué le podría pasar a éste, si odia las comedias románticas y termina viviendo una de esas historias de amor que siempre le parecieron cursis y jamás pasaron la calificación de mala o regular?. Rafael Spegelburd, protagonista de El Crítico, convive con esta dualidad y, de hecho, piensa en un idioma que no es el de su lengua madre, sino en francés (quizá porque sus películas favoritas provienen de Francia).

Muy bien resuelta queda en la trama la figura del protagonista que conoce a Dolores Fonzi (Sofía), compañera con la que convivirá en esta comedia romántica, con citas a clásicos del cine que inevitablemente llevan hacia adelante la trama.

El Crítico, de Hernán Guerschuny, invita al espectador a pensar el cine con una mirada distinta al del espectador clásico. A pensarnos como críticos de las “típicas” comedias y, a la vez,  críticos de los críticos que solamente se dedican a destrozar películas que en muchas ocasiones, contienen años de trabajo.

(1) María José López, periodista y productora en Radio Nacional.

Un comentario en “EL CRÍTICO (Hernán Guerschuny) – Por María José López

  1. Pero pensar “como críticos de las “típicas” comedias y, a la vez, críticos de los críticos que solamente se dedican a destrozar películas que en muchas ocasiones, contienen años de trabajo.” no es una mirada alternativa distinta del espectador clásico, es justamente la del espectador clásico, El espectador clásico a esta altura ve las comedias románticas y también su parodia y por ende la crítica de la que se hace objeto. La idea del “espectador clásico” sobre un crìtico es justamentea aquella que sostiene que el crítico destroza películas. Claro, hablamos muy en general, pero algo en general también es la película. Sostengo que comparar las comedias románticas con la vida es imbécil, decir que son cursis es de un engreimiento recalcitarnte que no merece mayor comentario como si se pudiese meter todo en la misma bolsa. Ahora ¿es este personaje un imbécil y un engreído?, tal vez pero imbecibilidad y el engreimiento en el arte no debería estar construído de dichos imbéciles y engreídos sino de inteligencia en la dosificación en cómo se van dando a conocer esa imbecilidad y engreímiento y no a base de clishés más o menos verificables (ej: la ex tiene anteojos, es intelectual, hace una tesis sobre Griffith y Eisenstein, la que conoce es linda, despreocupada, libre, fresca y se deja besar y coger, èl tiene anteojos porque es un intelectual (al menos asì lo presentan), el otro crìtico tiene barba (otro rasgo distintivo de lo intelectual), el director vilipendiado tambièn tiene anteojos, los mozos lùmpenes no tienen anteojos. la cita a Godard y a lo francés marca de fàbrica de un cierto tipo de crítico Cahiers du cinema y toda esa historia, la escena pos polvo que intenta sebergizar (inventè un verbo) a la Fonzi. pelea con el jefe, etc) clishés que sirven para reìrse y otros que se filtran a pesar de. Igual merece verse, Spregelburd está bien, convence su incomodidad e intento de asimilación al medio del que recela. Dos butacas, casi tres.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s