LULÚ #ORTEGA

por Mercedes Orden

Se dice que siempre hay un roto para un descosido y seguramente sea esa la manera exacta de describir a esta forma de amor llamada “Lulú. Ludmila Vieytes (Ailín Salas) es una chica que viaja por la ciudad en una silla de ruedas -probablemente a causa de un disparo o para pedir plata en la calle, no se sabe bien. Lo cierto es que, aunque sus piernas están en óptimas condiciones, le divierte pasar a buscar a su hermano menor por la escuela e ir de paseo sentada simulando tener alguna discapacidad. Mientras tanto, Lucas (Nahuel Pérez Biscayart) atraviesa Capital Federal, junto a Hueso (Daniel Melingo), recolectando restos de carne en un camión.
La pareja vive en una casilla ubicada en Recoleta, entre medio del ruido de los autos que pasan de costado por la avenida. Ambos parecen no estar del todo cuerdos, hecho que confirmamos cuando nos enteramos de que Ludmila tiene alojada en su cuerpo una bala proveniente del arma de su novio. Algunas noches se divierten juntos, pero otras Lucas desaparece de modo espontáneo, y se va a asaltar una farmacia, detrás de una desconocida o a tomar a cualquier bar y Ludmila, un poco cansada de esas ausencias y de estar acostada viendo la televisión, vuelve cabizbaja a la casa de sus padres.
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Lu-Lu (Ludmila y Lucas, entiéndase) es la película de amor no recomendable para los que busquen ver una Romántica. No es que la historia no lo amerite sino más bien porque, aunque lo que nos presenta es la vida de estos raros tortolitos, trata sobre algo mucho más complejo, donde la ciudad que podemos reconocer frente a la pantalla, se choca con otra realidad ignorada. Luis Ortega (Dromómanos, Caja Negra, Monoblock) juega con los límites y la marginalidad como tema, a la vez que nos exhibe otra manera de pensar al joven excluido -en este caso, auto excluido- y donde el peligro está permanentemente cerca.
Un arriesgado estilo Ortega se presentifica y deja su impronta en cada instante. En una especie de oda al presente, Ludmila y Lucas aparecen como si el futuro no fuera a alcanzarlos, o al menos, no les importara. Así viven y así andan con la locura a cuestas, bailando mientras el joven mete tiros al aire. Locura del espíritu y también de sus actos, tan frescos e inaceptables para un alrededor que los esquiva con temor, permitiéndoles seguir aislados en ese mundo porteño paralelo que ellos mismos crearon.

Argentina, 2014
Dirección: Luis Ortega
Guión: Luis Ortega
Fotografía: Daniel Hermo

Música: Daniel Melingo
Duración: 87 minutos
Reparto:  Ailín Salas, Nahuel Pérez Biscayart, Daniel Melingo

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