EL (IM)POSIBLE OLVIDO #HABEGGER

 por Mercedes Orden

La dictadura militar,miedo de escuchar, miedo de decir, nos convirtió en sordomudos.
Eduardo Galeano

Un cuaderno con la tapa del Mundial de Argentina ’78, regalado por su padre hace de disparador para Andrés Habegger (Historias cotidianas, Cuando los santos vienen marchando, Imagen Final) a la hora de empezar a investigar y a reconstruir su pasado. “No tengo recuerdo de haberlo escrito pero son mis palabras y mi letra”, confiesa. Su madre también lo ignora. Pero el niño, que por entonces tenía nueve años, hacía allí una bitácora de su vida al detalle: los quehaceres hogareños, los paseos y sus miedos, son algunos de los momentos cotidianos que relata de su vida en México, luego de que Buenos Aires se haya vuelto un lugar demasiado peligroso -en el contexto de la dictadura militar- para que él y su madre vivan allí.
Su padre, Norberto Habegger fue un militante de la organización Montoneros desaparecido, subdirector del diario Noticias y escritor de una biografía sobre Camilo Torres, un cura colombiano que se unió a la guerrilla y fue asesinado. Admirado por él, le puso ese nombre a su hijo, hasta que a los cuatro años del niño, se hizo necesario cambiárselo por “Andrés”.
En medio de los fantasmas y las ausencias físicas, con sus consecuentes negaciones a modo de defensa personal, el director hace un viaje geográfico y temporal en el intento de darle representaciones a una parte de todo lo perdido. Luego de recorrer archivos de noticieros, encuentra una imagen, la única en movimiento de su padre, donde  se lo puede ver al hombre en pleno desfile de la Juventud Peronista. Todo lo demás son cartas y fotos que Habegger hijo regresará al lugar que pertenecen y a los que no había podido volver: pirámide, aeropuerto, montañas.

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Río de Janeiro, México DF, Buenos Aires y Mendoza son los escenarios por donde el director se mueve con la ilusión de dar forma a lo que falta. En México recupera los lugares donde vivió, sus calles y se reencuentra con un amigo de la infancia. En Brasil, va en búsqueda de una respuesta sobre qué pasó con su padre cuando llegó allí y obtiene documentos desclasificados de la Comisión de la Verdad de Río provenientes de un militar que, sospechosamente, falleció luego de declarar.
El (im)posible olvido habla de los no-recuerdos de un hijo pero también de un contexto histórico político donde la complicidad entre los regímenes dictatoriales latinoamericanos dan cuenta de una estrategia común que excedía a cada país y cuyas acciones se coordinaban bajo el nombre de Plan Cóndor.
Como el retrato de una infancia clandestina: cambiando de casas, de escuelas y amigos cada ocho o nueve meses; sin tener la posibilidad de ir a una plaza y apelando a su imaginación a la hora de inventar típicas vacaciones familiares, Andrés Habegger toma los objetos, los espacios y su ínfima memoria para llenar algunos huecos de su vida. El resultado es un documental íntimo y cercano en el cual su director no sólo pone el cuerpo sino -y sobre todo- sus sentimientos para hacer un homenaje de su padre.

Argentina, México, Brasil, 2016
Dirección: Andrés Habegger
Guión: Andrés Habegger
Fotografía: Melina Terribili
Dirección de producción: Agustina Lumi
Asistente de producción: Darío Doria
Música: Jorge Aliaga

Montaje: Alejandro Brodersohn
Sonido: Paula Ramírez y Joaquín Rajadel
Producción: CEPA Audiovisual, Taiga Films, Sandía Digital
Documental
Duración: 81 minutos

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