BORRÁ TODO LO QUE TE DIJE SOBRE EL AMOR PORQUE NO SABÍA BIEN QUIÉN ERA #PICO

por Mercedes Orden

publicado originalmente en Revista Caligari

El amor ¿Qué es? ¿Quién es? Las perspectivas cambian mientras uno crece, experimenta, conoce y acepta desconocer. Las respuestas mutan, así también las preguntas que nos hacemos a medida que las seguridades caen. La ópera prima de Guillerma Pico deja plasmada sobre la pantalla una búsqueda continua e inherente al propio ser humano. Búsqueda que la directora realiza a partir de la minuciosa observación, avanzando en la naturaleza con una cámara que se detiene a filmar a un grupo de caballos pero además se adentra en la vegetación, haciéndolo de forma lúdica en un juego de foco y fuera de foco.
Pero la naturaleza no es la única protagonista, sino que lo que conforma a este largometraje es una cotidianidad que, como tal, no discrimina en temas sino que hace de las diferentes formas, su propia forma. Como un collage, el film avanza poniendo en escena la coreografía de una canción de Lady Gaga, una señora descansando sobre una reposera frente a la piscina y una joven preparando milanesas. La directora sigue filmando, mientras cuenta acerca de una casa que se desarma a tal punto que ni los mosquiteros sobreviven. Una historia fragmentada, la suya.

Borra todo 01.png

Borrá todo lo que te dije sobre el amor porque no sabía bien quién era no tiene como meta la linealidad del relato, sino que permite que la heterogeneidad de las imágenes implique también a la construcción del film, mientras un montaje con cierto aire caprichoso logra una armonía a partir de lo inconexo. Escasas palabras explican lo que ocurre aquí. Apenas unas pocas placas frente a la pantalla que le dan al espectador alguna pista o respuesta acerca del motivo de esta película pero nunca le confirman nada. La contemplación hace al resto mientras diferentes viajes hablan de ese camino que se transita.
Los movimientos y la cámara fija son algunas de las elecciones contrarias. La nostalgia es el punto de apoyo y quizás también el motivo del largometraje. Una nostalgia que retrata escenas como las de una cena familiar y la festividad de un pueblo en paralelo a ciertas frases que remiten a una tierra de origen y la necesidad de irse a pesar de los que quedan.
Filmada en La Pampa, Londres, Barcelona, Bélgica y París, distintos paisajes se abren, otros mundos se proponen y la cámara hace allí de testigo. Otras respuestas sobre lo que puede ser la vida, a partir de una búsqueda visual y sonora que no deja dudas de que ésta es una película experimental en el mejor sentido. Una película que se pregunta sobre los lugares pero también sobre las personas. La heterogeneidad artística es lo que se mantiene y lo que recorre los territorios. Territorios que no sólo son externos sino, y por sobre todo, los inherentes a la vida de la directora. ¿La continuidad? una mezcla de expresiones y emociones que le dan un sentido a todos esos retazos creados a partir de fragmentos temporales y espaciales.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s