LA VENDEDORA DE FÓSFOROS #MOGUILLANSKY

por Mercedes Orden

María nos introduce en una historia de múltiples formas que se abren y se mezclan como en un caleidoscopio: a partir de la presentación real de una ópera del compositor alemán Helmut Lachenmann, en el Teatro Colón, se construye un relato que comienza a ramificarse, pero cuyo hilo conductor es La vendedora de fósforos, el triste cuento infantil de Hans Christian Andersen.
Todo parte de Walter (Walter Jakob) y Marie (María Villar) quienes consiguen trabajo en el mismo momento: él en la obra del músico alemán, y ella, acompañando a una anciana pianista en su casa (Margarita Fernández). El hecho obliga a la pareja a acomodar rápidamente sus horarios y adaptar a su pequeña hija Cleo (Cleo Moguillansky) a la nueva rutina, mientras hacen malabares con su economía y sus tiempos. A todo esto se le suma un problema: Walter, devenido en un flamante regié en verdad no tiene idea de cómo hacer frente a su trabajo y necesita de la ayuda de su mujer para que le tire un par de puntas sobre cómo satisfacer el particular gusto de Lachenmann.
Al mismo tiempo, Marie, se carga todos los días a su hija a cuestas y va hasta el domicilio de la anciana donde observa la destreza y delicadeza con que sus dedos tocan el piano mientras la pequeña queda hipnotizada en el sillón viendo una película de Bresson. A la par de sus responsabilidades, intenta cumplir con el pedido de su marido para que le ayude a resolver qué forma darle a esta ópera la cual narra la historia de una niña que se queda sola -paralelismo claro con lo que ocurrirá con la pequeña Cleo.

17953010_1852583195001869_754128449815754086_n

Entre medio de escenas cotidianas como un paro de transporte y una pareja sin un peso improvisando como pueden y turnándose para cuidar a su hija, se inserta un cúmulo de materiales y temáticas heterogéneas que van desde el burro de Au Hasard Balthazar hasta la música de Ennio Morricone, junto a la historia de un amor que no pudo ser -la de una pianista y un guerrillero alemán- multiplicidades que también representan a las composiciones de Lachenmann.
El último largometraje de Alejo Moguillansky (El escarabajo de oro) es, en verdad, una locura, pero una de esas que apuesta y sale ganando, cuya música da ganas de cerrar los ojos para poder apreciarla, pero su fotografía y un montaje prolijo lo impiden mientras nos plantean un recorrido por distintos rincones porteños, con el agregado de ciertos guiños para que todo cinéfilo sensible sepa de lo que se está hablando.

#BAFICI2017 #COMPETENCIAARGENTINA

Argentina, 2017
Dirección: Alejo Moguillansky
Guión: Alejo Moguillansky
Fotografía: Inés Duacastella
Montaje: Alejo Moguillansky, Walter Jakob
El Pampero Cine
Música: Helmut Lachenmann
Sonido: Marcos Canosa
Elenco: María Villar, Walter Jakob, Helmut Lachenmann, Margerita Fernández, Cleo Moguillansky
Duración: 71 min.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s