CON ESTA FOBIA AL FUTURO #CRONOFOBIA #RIZZI #BAFICI #BAFICI2019 #COMPETENCIAINTERNACIONAL

por Mercedes Orden

publicado originalmente en Revista Caligari

Driving in your car
I never never want to go home
Because I haven’t got one anymore

“There Is a Light That Never Goes Out”, The Smiths

Según la mitología griega, Fobos, hijo de Ares y Afrodita, era la personificación del miedo. Las sociedades que le siguieron asociaron la fobia a un temor desmedido e irracional. De eso trata esta historia, más exactamente de la unión con otra figura griega, Kronos, personificación del tiempo. Pero la película de Francesco Rizzi no se sitúa -por suerte- en la Grecia Antigua, sino en la Suiza actual. Allí se nos presenta a Michael (Vinicio Marchioni) mientras mira a Anna (Sabine Timoteao) desde su camioneta durante un largo rato. Por su forma de actuar entendemos que posiblemente esa no sea la primera vez que lo hace.
La observa, de un modo obsesivo, le sigue sus pasos, a través de la ventana. Una noche, cuando ella -en medio de una crisis de la que pretende escapar- lo aborda, le pide que la lleve a dar un paseo ya que no puede dormir. La situación se reitera en los días sucesivos con algunos cambios que van afianzando la relación entre ellos. En uno de esos la mujer descubre un café abierto las veinticuatro horas que se planteará como una temporal alternativa para sus largos insomnios. Insomnios con origen en la sorpresiva muerte de su pareja que la empujaron a una profunda depresión. El hombre intenta acompañarla en medio de ese proceso pero a pesar de los momentos compartidos, ella antepone una coraza sin querer saber nada acerca de la vida de Michael. Saber, por ejemplo, que su trabajo lo obliga a recorrer diferentes ciudades como una especie de mystery shopper profesional y que lleva con él -y su casa rodante- una enorme carga de culpa.

Cronofobia_Marchioni_Vinicio©Imagofilm_109885.jpg

La ópera prima de Francesco Rizzi retrata a dos protagonistas que se unen a causa de las crisis que los invaden. Mientras Michael ignora el modo de reconciliar sus numerosos alteregos, Anna no logra resolver el duelo ante la pérdida del ser amado. Si bien las realidades que los atraviesan difieren en gran medida, lo cierto es que hay algo en común: un estado de soledad y el temor de afrontar el futuro -y quizá no sea lo único-.
En Cronofobia, la fotografía no propone un retrato estereotipado de la Suiza turística de los Alpes nevados a modo de postal sino escenarios donde la modernidad refuerza y moldea la frialdad y el presente en el que estos personajes están situados dando forma a un drama psicológico donde la oscuridad se mantiene de manera permanente pero no logra explotar en ningún momento. Entre imponentes paisajes, una banda sonora a cargo de Zeno Gabaglio y la poesía Nirvana de Charles Bukowski, los personajes se encuentran y desencuentran empujados por la desesperación que los acompaña. Allí Rizzi aprovecha para esbozar una reflexión acerca del tiempo y es en medio de ese transcurrir, donde Michael y Anna permanecen inmóviles.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s