QUE SEA LIBRE Y DESEADA: “MALAMADRE” #AGUILAR

por Mercedes Orden

¿Qué implica ser madre? ¿cómo es serlo? ¿cómo lo vivencia cada mujer? ¿cuál es la interpretación que hacen los hijos? Estos interrogantes le surgen a Amparo Aguilar, directora de Malamadre, quien construye un documental donde distintas mujeres son convocadas para reflexionar frente a cámara respecto de lo que implica ser una “buena o mala madre”, dejando al descubierto las construcciones sociales naturalizadas y reproducidas a modo de mandatos en torno a lo que se debería o no hacer.
Aguilar observa los rostros de las mujeres pero también sus sombras, las partes no iluminadas, para pensar en sus propios miedos y recordar el momento del embarazo en que se imaginaba teniendo un hijo pero no se podía proyectar en tanto madre. La directora exhibe las contradicciones, la violencia obstétrica, la soledad, la depresión post-parto, como así también el embarazo no deseado, porque todo eso es también abordar la maternidad. A la vez, nos muestra a sus hijos, a color, mientras los invita a entablar un diálogo sobre los temores y los enojos de esta madre-directora.

Malamadre 03.jpg

Malamadre es un documental exponente que confirma una época, donde hace tiempo ya que el ideal de la mujer perfecta viene poniéndose en cuestión en el ámbito del cine y donde los distintos discursos de directoras están formulando nuevas críticas al patriarcado de manera generalizada. Discursos que confirman un cambio de mirada donde lo que se manifiesta son las imperfecciones y el ideal que ya no es el de la ama de casa ejemplar, dedicada a su hogar, sus hijos y su marido, como proponen las publicidades de artículos de limpieza, sino una mujer real, atravesada por su contexto.
Malamadre es una ópera prima documental en primera persona donde entrega un blend de sensaciones y el cuestionamiento de sentidos establecidos, a la vez que se interroga acerca de los errores, las interpretaciones, las individualidades y las dudas. Expone los imaginarios que circulan sobre lo que implicaría la perfección para mostrar la falsedad de ese ideal y la incomodidad respecto a las imposiciones que surgen a causa del “deber ser”.
La subjetividad de Aguilar se expresa a través de establecer un diálogo con otras mujeres. Uno donde varias nos podemos encontrar representadas, y que no plantea el ser madre como un significante cerrado, sino que, por el contrario, invita a abrir el diálogo acerca de las inquietudes que surgen alrededor de los sentidos que circulan. La sobriedad queda suspendida en este film que promueve una búsqueda estética donde en cada escena se puede detectar la huella personal de la directora, tan particular como lo que cada una interpreta respecto de la maternidad.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s